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This world is just F*cking crazy! [Priv. Lionel]

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This world is just F*cking crazy! [Priv. Lionel]

Mensaje por Jillian Czajkowski el Dom Ago 07, 2016 12:20 pm

¡Qué sueño! Había perdido la cuenta de cuantas horas llevaba sin dormir luego de haber tenido que hacer tanto papeleo para la Academia, el lunes comenzaría mis clases y aún estaba hecha un lío… Solo quería dormir, ahhh… pero allí estaba en la sala velatoria aguardando a que el encargado de la funeraria viniera.

Según tenía entendido era un hombre muy interesante así que comía ansías por conocerle y presentarle mi curriculum, pero claro… no podía tener tanta suerte como para que estuviera allí todo el rato… Seguramente prefería brindarle a la familia y amigos un momento de privacidad; de manera que no me quedaba más que esperar…

Igualmente, y pese a mi profunda conexión con la muerte, esta parte era la que más detestaba… Las personas llorando sobre un cascarón vacío… ¡Y por encima no podía interactuar con el cadáver libremente porque allí estaban todos sus conocidos dedicándole unas últimas palabras como si el fiambre pudiera escuchar algo! 

Risible.

Y yo seguía muriendo de sueño… Creía recordar que en la sala mortuoria contigua había un cajón vacío… Lucía tan cómodo… Nadie podría culparme por echar una siesta ¿No? Por supuesto que no…

Escabulléndome de la recepción me cuelo sigilosamente hacia la sala para acomodarme en el féretro abierto con mi curriculum bajo la espalda y mis gafas en el bolsillo lateral de mi chamarra.

Con lo que esta astuta Jill no contaba era con que aquel ataúd había sido dispuesto para una jovencita que había muerto la noche anterior pero cuyo velatorio y posterior entierro había sido cancelado a causa de que sería trasladada de regreso a Roma para ser enterrada en su tierra natal.


Como consecuencia cuando los encargados de la sala llegan para apagar las luces y cerrar la sala, se encuentran con aquella jovencita lamentando su pronta partida y cerrando el cajón a consciencia para enviarlo al cementerio donde se sorprenden de que no haya nadie aguardando para recibir el cuerpo, sin embargo no es la primera vez que se encuentran con estos casos de familias ricas que deciden enterrar a “la oveja negra de la familia” sin ninguna pompa ni nada parecido… como si con eso hicieran de cuenta que la persona no había existido… y lamentando el triste destino de la bella joven, ambos hombres arrojan un puñado de tierra sobre el cajón, le dedican una rápida oración, y lentamente lo dejan descender en la fosa para que más tarde el sepulturero se encargara de cubrir el féretro por completo.


Desperté sin ser muy consciente de cuanto tiempo había transcurrido y lo siguiente que supe era que estaba rodeada por oscuridad y me encontraba envuelta por una atmósfera sofocante, en un inicio chillé y lo siguiente fue percatarme de que en realidad alguien había cerrado el jodido cajón.

¿Pero qué clase de idiota podría haberme confundido con un muerto si por mi bendita enfermedad de la piel casi todo el tiempo tenía las mejillas inyectadas en color? Como fuera, afortunadamente tenía la suficiente fuerza en las piernas como para que, con un par de patadas, la pasta de sellado, que aún no había acabado de secarse, cediera y me permitiera quitarme la tapa del cajón de encima, saliendo de adentro absolutamente agitada y comenzando a trepar por la fosa, llenándome toda la delantera de tierra en el proceso, especialmente en las manos con las que escalo para asomarme hacia la parte llana del terreno donde, al estirar mis dedos ruinosos me encuentro con un par de ¿Tobillos? A los que me aferro para tomar envión y arrastrar hacia afuera la mitad superior del cuerpo, jadeando agitada mientras levanto la vista en dirección a aquel hombre que me observa con una expresión que no alcanzo a descifrar.


-Ehm… Todo tiene una explicación… -Alcanzo a balbucear mientras me paro de un salto, intentando sacudirme un poco de tierra, aunque no logro verme más decente- O al menos eso creo… ni yo estoy del todo segura de cómo llegué hasta aquí… -Y sí… podía comprender hasta la parte que alguien me hubiera confundido con un muerto, pero jamás que me hubieran llegado a levar hasta allí para darme cristiana sepultura… A veces parecía que el mundo estaba demasiado loco hasta para mí…-


Última edición por Jillian Czajkowski el Dom Ago 07, 2016 2:48 pm, editado 1 vez
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Re: This world is just F*cking crazy! [Priv. Lionel]

Mensaje por Lionel Levallois el Dom Ago 07, 2016 1:22 pm

¿Hum?~ ¿Así que quieren mi ayuda? —Sonrió, cruzándose de piernas con un aire vagamente altanero, una elegante arrogancia disfrazada de virtud. Que le propusieran trabajar como sepulturero era algo nuevo para él, sobretodo porque lo había dejado en claro: él ya tenía como trabajo ser el guardián de una bella dama que no hacía más que causarle problemas. Pero... Por una noche, cambiar un poco y estar rodeado de oscuridad y muerte... No sonaba tan mal, era como... Recordar los viejos tiempos, sí, los viejos tiempos. Levantando un enguantado dedo hacia sus labios sonrió de lado, totalmente divertido ante las palabras de aquél ¿clérigo? Lo que fuera.— Está bien. Decían que había una joven damisela que volvería a la tierra esta noche y además, ningún pariente acudió al funeral ¿Cierto? —Sus azulados ojos se desviaron hacia un lado durante breves instantes antes de fijarse nuevamente en el monje quién parecía entre maravillado y a la vez algo desconcertado y que, deliberadamente fue ignorado por el francés. Ante su asentimiento se levantó, cruzándose desenfadado de brazos y con una elegancia propia de un noble— Ominoso destino, desdichada alma... Al menos yo le llevaré mis condolencias —Dicho eso y sujetando con una mano su oscuro sombrero dio media vuelta, saliendo sin decir más del despacho de aquél hombre de Dios dejando detrás suya solo el sutil eco de sus zapatos al tocar el frío suelo de mármol.

Minutos después estaba ahí, delante del oscuro agujero en el que los encargados habían dejado caer el ataúd con la vacía cascada de una joven y bella dama en sus años más queridos. Sin duda, morir joven debía ser un desperdicio, un completo drama. Él no sabía nada de ella ni necesitaba saberlo; pero la muerte era un tema triste, tabú. Irónico que él tuviera que haber pasado por algo parecido para poder salir con vida y ahora fuera un renegado, que nunca podría volver a pisar Francia... En aquellos breves instantes en los que observó el oscuro agujero se preguntó qué sería de Sigmund, de su amado amigo que al final no hizo más que clavar una daga en la espalda cuando menos se lo esperara... ¿Cómo sería ver su cuerpo, su hermoso rostro descansando en uno de esos ataúdes y después, depositado en la tierra más tierna? En su ensimismamiento no se percató de lo que estaba ocurriendo, sus oídos fueron sordos a la tierra caer por un cuerpo que se impulsaba hasta salir. Pero, siquiera se movió cuando sus tobillos fueron atrapados por unas frágiles manos de mujer, tan solo bajó su mirada, ya fuera de su trance... Esa era... ¿La supuesta muchacha que debía de enterrar? ¿Entonces que hacía fuera de su ataúd, vagando cual vivo en tierra de aquellos con alma? Lejos de sentir temor, observó su rostro con cierta sorpresa y gracia antes de verla incorporarse delante suya. Oh~ Pero que interesante era eso de golpe.

Levantó una mano hacia sus labios y rió en bajo ante la particular escusa de aquella que debería estar muerta y, tras unos segundos dio un paso al frente, entrecerrando sus azulados ojos que brillaron en un particular destello de diversión— Ah, lo entiendo. No siga preocupándose, es malo para su alma —Porque, podría supuestamente seguir vagando eternamente por aquél mundo sin oportunidad de descansar— Ahora estoy aquí, yo velaré su sepulcro hasta el final.—Sus palabras fueron seguidas de una caballerosa reverencia. Volvió a incorporarse y fijó su mirada en ella, con una dulce sonrisa en sus labios, tan falsa como él mismo.— Ahora... —Levantó una mano, apoyando sus dedos sobre el Manubrium de la muchacha y, ejercitando un poco de fuerza en su brazo la empujó de vuelta contra el agujero, en el ataúd del que había salido. Todo eso, observando inmóvil desde arriba, con una elegante y coqueta sonrisa en sus labios— Bonne nuit, mademoiselle —Pronunció en un fluido francés mientras levantaba su otra mano con un hermoso buque de rosas rojo fuego, dejándolas en el suelo, a un lado suyo y pasando a sujetar una pala— Tiene mis condolencias, pero su tiempo ya pasó. Es hora que descanse en paz por la eternidad. Así que, voy a tocar la marcha fúnebre más adecuada para usted —Tomó tierra con aquella herramienta y, sin pensarlo demasiado ni demostrando el mínimo arrepentimiento se la tiró a ella encima, como si su verdadero trabajo sea, efectivamente, sepelir aquella damita viva como estaba. Repitió la misma acción, una, dos, tres veces y paró, inclinándose hacia el agujero con una encantadora sonrisa, la propia de alguien que nunca en su vida había roto un plato.
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Re: This world is just F*cking crazy! [Priv. Lionel]

Mensaje por Jillian Czajkowski el Sáb Ago 13, 2016 8:06 am

Aún estaba agitada por el esfuerzo físico que me había implicado salirme de mi propio féretro… Contando con el alivio de estar de nuevo en el plano terrestre en el que debía caminar y sintiendo que había sido arrancada de la muerte por poco, casi no pude asimilar lo siguiente que ocurrió. 

Cuando quise ser consciente de algo, solo pude procesar que mi cuerpo trazaba un ángulo obtuso con respecto al suelo y los siguientes segundos se sucedieron en cámara lenta mientras mis ojos se clavaban con maravilloso espanto en la mirada ajena, al ser devuelta a la mullida cuna mortuoria que se había dispuesto para “mi último descanso” (que en realidad no era mío).
 
Mi columna se estrelló dolorosamente contra su destino, arrancándome de mi morbosa fascinación con un quejido pectoral… por unos segundos permanecí lánguida mientras corroboraba, a consciencia, que no se me hubiera roto ningún hueso. 

Todo parecía en orden dentro de mi cuerpo… el problema estaba afuera… y es que, como si no bastara con el grado de surrealismo de lo que había acontecido hasta este punto, de pronto estaba siendo sepultada viva por alguien que acababa de comprobar que lo estaba ¿Será que había llegado mi hora y solo estaba osando truncar mi fortuna al intentar escapar de aquel foso dispuesto para la descomposición de mi cuerpo? 

Como fuera... no podía moverme mucho a causa del dolor y el hombre de pronto había dejado de echarme tierra y me contemplaba con un gesto indescifrable al que solo pude responder con una sonrisa, mientras mi mano tanteaba uno de mis bolsillos laterales para sacar mis gafas y colocármelas, arrancando mi celular del mismo saco para marcar el número del Telepizza, porque sí… si iba a morir allí al menos quería hacerlo a mí manera, de la forma más parecida a lo que yo escogiera… tal como mi madre lo había hecho. 

Le levanté el dedo pulgar, en señal de aprobación, a mi acompañante; de manera que pudiera seguir cubriéndome de tierra si era lo que gustaba. En seguida alguien atendió mi llamada del otro lado. 

-Hola… Quisiera encargar una pizza familia (…) sí, si puede ser la de triple queso con bacon y si puede añadirle aceitunas, barbacoa y huevos (…) no gracias, no quiero ninguna bebida… ¿Es posible que la alcancen al cementerio? (…) no… no estamos velando a nadie… es que estoy siendo enterrada viva (…) no, no estoy loca ni esto es una broma… (…) no, señora… tampoco quiero que llame a la policía… Solo quiero una pizza como la que le describí… (…) Le puedo jurar que en este momento soy la única persona siendo enterrada con vida aquí, así que será fácil localizarme… (…) Claro, le daré una suculenta propina. 

Sin más, sonrío manteniendo el teléfono presionado contra mi mejilla, mientras mis ojos regresan a aquel hombre que me había regresado al sepulcro. 

-Si quieres comer también deberás darme una moneda para el Barquero Caronte… -Exclamo con ingenua simpatía, mientras el encargado de la pizzería me notifica el precio de mi encargo y la demora que tendría en llegar.
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Re: This world is just F*cking crazy! [Priv. Lionel]

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