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Sólo porque eres tú... [Lancer]

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Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Ahri Amattore el Jue Sep 25, 2014 4:30 am

La joven Amattore volvió a fijar la vista una vez más en la vitrina del local que tenía más cercano, sin mostrar interés particular por lo que allí se exhibía mientras esperaba. Y se encontraba justo allí sólo porque Lancer se había empeñado en reponerle el celular que bien había hecho por estropearle. Su celular. Si tenía que ser sincera, la pelinegra admitiría que se había enfadado por este hecho, ya que su vida básicamente se reducía en ese pequeño aparato tecnológico que nunca soltaba y que siempre traía a todos lados consigo, en las manos. Pero no hubiera sido nada difícil para ella comprarse uno nuevo, el modelo más reciente salido en el mercado, y ya estaba, no pasaba absolutamente nada. Dinero le sobraba, su familia poseía una fortuna envidiable que sólo los Tescotti podrían superar con creces y no eran las pocas veces en las que remarcaba que si trabajaba para estos últimos como guardaespaldas, era únicamente porque desde muchas generaciones anteriores este era el noble oficio, por derecho, que los Amattore poseían por su linaje.
Vagueó la ambarina mirada por los distintos artículos con una expresión neutral que no dejaba conocer cuáles eran los verdaderos pensamientos de la zorra de nueve colas. ¿Que qué le gustaría estar haciendo en esos momentos? ¡Tener su celular entre las manos, obviamente! Aquellos días habían sido una total tortura sin su amado aparato... por fortuna nunca desechaba ninguno de los antiguos y los tenía celosamente guardados como parte de una colección privada, o algo por el estilo. Mas por respeto a su futuro acompañante, había decidido asistir sin nada. Tampoco iba negarlo, el sujeto en cuestión le intrigaba a tal grado que se había desprendido de una necesidad sólo para centrar su completa atención en él y en nadie más. Adiós celular. Sólo por esa tarde, serían ellos dos de compras... y hasta allí.
Había asistido con una hora de anticipo a lo acordado como compensación a su demora la vez del baile en la mansión Tescotti, y aunque la chica estaba acostumbrada a ser paciente y mostrar una postura neutral mientras realizaba tal faena como lo era la de esperar, eso no quería decir que fuera algo grato. Realmente le fastidiaba no ocupar su mente y manos en otra cosa... Y de nuevo recaía en el tema del bendito celular, pero rápidamente lo borró de su mente antes de que la desesperación comenzara a hacer de las suyas. Sería buena zorra y esperaría a su caballero allí, frente al local de tecnología. Había sido un enorme esfuerzo para ella el retener sus impulsos casi frenéticos de traspasar la puerta y empaparse de aquella atmósfera que tanta intriga y gusto le creaba. Todo eso lo estaba haciendo por él, así que esperaba que de cierta manera supiera valorarlo.
Desde que había sido invitada por él al baile y habían pasado aquella enigmática y muy gratificante velada con el otro como única compañía, no le había vuelto a ver y aunque nunca lo reconocería en voz alta, y de preferencia ni siquiera a ella misma, realmente sí era su deseo el que se volvieran a encontrar, y no estaba en sus planes que esa fuera la única vez, no.
Porque sí, ese hombre le atraía, y mucho.
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Ahri Amattore


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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Lancer el Mar Sep 30, 2014 4:27 am

Sólo porque eres tú...


Ahri Amattore — Centro Comercial


Popular, I know about popular
It's not about who you are or your fancy car
You're only ever who you were
Popular, I know about popular
And all that you have to do is be true to you
That's all you ever need to know

.
.
.
Sólo porque soy yo, ya saben, es el título… Imagino que por ser yo, eliminaste a mi competencia por lógica “sólo por ser yo”. Anyway. Lo que un hombre hace por una mujer para aplacar su ira… Reponerle el celular. Menuda cagada. Yo tenía uno, por supuesto, ¡todos tienen uno! ¿Quién no?, si no tienes uno, simplemente eres anticuado y no estás en la onda. ¿Captas?, fuera de onda osease, eres estúpido. En los últimos años el ser humano ha avanzado a pasos agigantados en la tecnología, ¡pero son los japoneses que siempre están adelantados!  Un robot que hace por ti las tareas domésticas es una maravilla, algún día tendré uno para dejar de barrer mi chocita y desocuparme de todas las tareas domésticas típicas de ama de casa. Sí, vivir solo implica hacer todo por uno mismo. Barrer, lavar, fregar, trapear, cocinar y limpiar; Incluso bordar, tejer, coser, y ésas cosas que una mujer debería hacer en vez del hombre. ¡Hey!, no me juzguen. No tener una hembra que te haga las cosas puede volverse algo lioso y eso porque no quiero pagarle a una sirvienta por razones lógicas: estaríamos encerrados en el cuarto y no haríamos nada más que jugar en el X-Box Kinnect. ¡Ajá!, creíste que diría una barbarie. Pero mejor depender de uno mismo, ya sabes, hacer tus propias metidas de pata sin echarle la culpa a nadie. Excepto si rompes un teléfono con tu culo, eso sí hay que arreglarlo.

Escudriñé la prenda de Prada, procurando crear una amalgama de colores sincronizados que da forma a mi sentido de la moda urbanita. Llevando la gran mayoría de los casos, un toque frío debido a mis acentuadas gemas cálidas que casi siempre, resaltan a la vista de cualquier persona que las admiré: mis ojos.  Desplegando las camisas, como también promoviendo la combinación adecuada y prevista a que ceda en mi escultural cuerpo. El reloj contaba cada segundo, y éste era pura dinamita, apurando, obligándote a correr detrás de él siempre. Vestido e impecable, mordí flojo mi labio, sintiendo una especie de falta. Me miré al espejo por decimoctava vez, el mechón que se dignaba a rebelarse no me permitía un peinado más prolijo, así que después de tanto luchar lo di por una batalla perdida.

***

Buscando la ruta más corta para llegar a mí destino y desafiando las leyes universales de querer legalizar nuestro cruce. Estacioné en la zona dedicada a los autos, camuflando un Porsche gris que delataba mi llegada reciente. Caminé mirando ambos lados, una joctosa mirada  Hugo Boss, y una sonrisa Colgate que hacía promoción a cualquiera de los dos productos sin problemas, se alzaban en mi rostro a mi encuentro con la mujer con quién compartí convivencias gratas, en una noche plateada. Confesaré que se ha mantenido entre mis pensamientos más impuros, sueños húmedos y fantasías sexuales ésa zorra de nueve colas. ¿Qué?, hace semanas que no me he follado a nadie y mi concentración sexual puede desplomarse por los suelos con cualquier insinuación, ¡en serio! Entonces, me topé con las puertas corredizas, ¡que maravilla!, ¡eran mágicas!, así que retrocedí y entre de nuevo ante una estúpida emoción infantil que se apoderó de mi cuerpo—. ¡Abracadabra! —Y con mi brazo zurdo mostré la palma de mi mano, aparentando que yo tenía la magia para abrir las puertas. Así estuve un buen rato entretenido—. ¡Oh portal mágico!, tú que tienes el poder de atraparnos a un mundo consumista… ¡Abre tus puertas para mí o no podré ir a Matrix! —vociferé, siendo sometido a un estudio distante por el guardia de seguridad que soltaba carcajadas ante un sujeto que parecía un niño de diez años.

Señor, ¿por qué habla solo? —pregunto un chiquillo.

¿Qué no ves, Ron?, soy Harry Potter —contesté sin pudor, tras notar que el pequeño curioso tenía un particular cabello rojo como ése fulano que se vuelve el mejor amigo del protagonista. Después observé la hora del reloj de mi muñeca, ¡maldita sea!, perdí media hora de mi vida jodiendo con la puertas. Pero he de admitir que en el fondo lo he hecho adrede… ¿Venganza?, puede ser. Por lo que retomé el rumbo de mi destino, siendo comido por aquel enigmático mundo de localidades atrapantes que conviven en un solo establecimiento público.

Levanté sugerente una de mis cejas, con un imborrable gesto de júbilo por tenerte de nuevo frente a mí—. Creo que la puntualidad mutua y la empecinada forma de encontrarnos, no deja de sorprenderme —comenté mordaz pero notablemente irónico, sin dejar de admirarte, y después darle un vistazo rápido al ambiente comercial que teníamos demasiado cerca. Sumido en el silencio y la quietud mientras, los cosquilleos de una energía eufórica que hacían de mis articulaciones, un nido de nervios que debían ser descargadas para que no comiencen a zozobrar mi conciencia. Ensimismado en la contemplación visual y precisa que ejercía por encontrar unos ojos brillosos y femeninos, entumecido leves instantes hasta volver en sí—. ¿Me extrañaste?  —bromeé. Suavemente me acerqué a ti para acariciar sutil tu cadera y alcanzando tu mejilla diestra para regalarte un tierno beso como saludo—. ¿Podríamos considerarlo a esto, una segunda cita?


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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Ahri Amattore el Sáb Oct 11, 2014 5:26 pm

La Amattore apartó la vista de la vitrina y miró por encima del hombro cuando un par de chiquillos salieron corriendo a su lado, extasiados, ante la novedad de "un señor loco haciendo tonterías en la entrada del centro". ¿Por qué tenía la leve sospecha que se trataba de su hombre? Y aun así refrenó el impulso de encaminarse al lugar demandado para echar un vistazo a las ocurrencias que en esos momentos llevaría a cabo Lancer. 
No, no lo conocía más de unas cuantas horas, no sabía nada de su pasado, o de quién podría ser aquel sujeto pues se había arriesgado a no hacerlo para hacer la situación de conocerlo en algo un poco más emocionante. Qué tanto era lo que estaba arriesgando, eso era lo que iba a averiguar. Pero independientemente de ello, la zorra de nueve colas se había armado un concepto lo suficiente claro para saber de qué sería capaz de hacer el contrario, y esa clase de espectáculos encajaban más que bien en su excéntrica personalidad. 
En cambio prefirió esperarle allí el tiempo que tuviera que hacerlo, con la vista fija en el pasillo por si lo llegaba a divisar en cualquier momento y cuando así fue, unos diez minutos después, sonrió como si nada. ¿Reclamarle su demora por andar en juegos? Para nada, no era como si realmente le hubiese molestado aunque el acto en sí siempre le resultaba de lo más tedioso para ella. En primera, porque una de sus obligaciones como digna descenciente de los Amattore era justamente el de esperar siempre que fuera necesario a los Tescotti. Y en segunda porque aquel hombre seguía pareciéndole tan enigmático e interesante como desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron.
-Ese es un comodín que prefiero reservarme para mí por el momento -respondió con un toque cómplice en la voz cuando al fin estuvo frente a la pelinegra y lanzó aquella pregunta a modo de saludo. Le correspondió el acostumbrado saludo de beso de mejilla y se apartó lo suficiente, una vez realizado el ritual, para poder observarle directamente al rostro y sonreír con sutileza- Tal vez, si eso es lo que deseas -replicó con naturalidad. Ahora la guardiana de Leone Tescotti tendría que hacer un enorme esfuerzo para refrenar sus impulsos de inespeccionarle y deducirle, como siempre lo hacía cuando estaba frente a un entre ajeno. Se había impuesto conocer a Lancer como cualquier persona normal conocería a otra, a través del tiempo y la continuidad. Pero definitivamente, tanto ella como el joven de cabellos oscuros y mechón rebelde poco tenían de ser ordianios. Miró a su alrededor, dispuesta a llevar a cabo la faena que no había logrado concluir el día de la mascarada en la mansión Tescotti- Si realmente esta se puede considerar la segunda cita, sería un poco aburrido llevar a cabo los propósitos por los que nos tuvimos que reencontrar inmediatamente. ¿No sería mejor, entonces, demorar el tiempo de partida? -ladeó el rostro y le miró de forma un tanto sugestiva- Siempre son bienvenidas las ideas.
Y en parte también lo hacía porque su instinto sería demasiado como para reprimirse, y una vez que tuviera el nuevo celular en las manos no descansaría hasta averiguar cada una de sus funciones y saber hasta el más mínimo provecho que le podría sacar. Y eso sería sumamente descortés hacia el compañero que tenía ese día. Nunca se sabía, quizá las cosas sucedieran como la vez anterior y aquel se convertiría en un círculo vicioso en el que sería tedioso participar. Mejor sería tener su atención a entera disposición del hombre, y viceversa.
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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Lancer el Jue Nov 27, 2014 5:03 am

Sólo porque eres tú...


Ahri Amattore — Centro Comercial


¿Sabes algo?, tuve que cancelar una estupenda misión de asesinar a un asqueroso gordo que trafica niños pero, es lo que se hace por una mujer, man. Seguramente esté poniendo sus grasientos y anchos dedos sobre ésos pobres niñitos que han sido secuestrados, manoseándolos y puaj, que asco, mejor no imaginarlo. ¡Corten la imagen!, ¡corten la imagen, carajo! Tuve que olvidarme de ello, mirando ésos preciosos ojos ámbares que se acentúan cada vez que miran algo que te gusta. Oh si, nena, yo te gusto… Es decir, mi guapura claro. Y para dejarlo más claro, yo soy como un delicioso caramelo y tú, una nena que quiere saborearlo. ¿A qué sabré?, quizás tenga unas extrañas mezclas de sabores. Por fuera una cobertura a sabor a manzana y sandía, en la segunda cobertura, una goma de mascar sabor a fresa, donde tiene dentro un jugo ácido. Si entendéis de metáfora, pueden descifrar el código. Y no, no el código Da Vinci.

Volviendo a la realidad, te estudié tranquilo, calmo, revelando sonrisillas típicas de un joven despreocupado que salé a una cita con la chica popular. Olvidé preguntar si tienes novio, no sea cosa que lo engañes conmigo pero, que importa, es un honor ser el amante. El que hace el mal tercio, el comino entre la sala y la pimienta, el pan que completa el sándwich, you know. “Ese es un comodín que prefiero reservarme para mí por el momento”. ¡Ay nena!, ¿en qué momento jugamos cartas que yo no recuerdo? Pestañeé bastante incrédulo y pensando burlonamente en lo siguiente que diría a continuación—. ¿Comodín?, ¿y donde tienes guardada la carta? —Qué se le va a hacer, soy un pervertido diagnosticado, hasta se me sube la fiebre de pensar que probablemente, la escondías en tu sostén. Porque la imaginación es gratis al igual que soñar, baby.   “Tal vez, si eso es lo que deseas”. Yo deseo muchas cosas, linda: botones, tacos, chimichanga, un buen cordero asado; limonada rosada, ¡existe!, putas, muchas putas. Quizás un sombrero de mexicano y explosivos. Me contuve de decirlo en voz alta, y solté una risilla incontenible—. Sería un halago de hecho, que hayas pensado en mí — ¡Es que mírame, darling!, soy inolvidable. Estoy que ardo. Si me picas notarás que estoy hecho un volcán.

“Si realmente esta se puede considerar la segunda cita, sería un poco aburrido llevar a cabo los propósitos por los que nos tuvimos que reencontrar inmediatamente. ¿No sería mejor, entonces, demorar el tiempo de partida?”


¡Espera un momentito, chavala! Esto es una segunda cita, a mi no me jodas. Hasta planeé que comercios visitar y, cabe decir que tracé también en mi cabeza que yo te compraba un helado grande para compartir. ¿Ves?, es una cita. “Siempre son bienvenidas las ideas.” ¡Pero claro que sí! Me aclaré la garganta, me peiné el cabello hacia atrás —el mechón siempre estorbando, como podrás ver—, y atiné a tomar tu mano al igual que un tierno y romántico novio—. Antes de ir a comparte el teléfono, quiero que vayamos a los videojuegos —y mientras te lo decía, ya te llevaba conmigo a las escaleras mecánicas. Que emoción, ¡juegos!, mi mirada en cambio, es pensativa e indicaba un poco de seriedad a la cosa, no sea que se note que estoy como un chiquillo que se prende fácilmente a cualquier maquina—. ¿Te gusta algún juego en especial?, ¿tejo, alfombra de baile?... —tanteé al aire—. Será un momento, luego elegirás el celular y, por último, tomaremos un gran helado, de ésos que engordan. ¿O mantienes una dieta? —De mantener una dieta me romperías el corazón, a mí me gustan las que comen, de las que disfrutan la comida. No sé, se me antoja muy sensual inclusive, imaginarte bañada en helado de vainilla mientras dos cerecitas cubren tus pezones.





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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Ahri Amattore el Sáb Ene 03, 2015 9:09 am

Le resultaba my difícil a la pelinegra no tratar de descifrar lo que había más allá de la mera fachada que Lancer mostraba, pero trataba de mantenerse bajo control a toda cosa. Por una parte eran años de experiencia y de hábitos ininterrumpidos, pero por otro aquel hombre enigmático no sería tan sencillo de analizar con una simple ojeada, como con cualquiera de las personas que ella antes había tratado. ¿O tal vez sí? ¿Tal vez era el temor de descubrir que sería igual de simple que los demás? Para nada, estaba segura de que el contrario tenía mucho más que ofrecerle, y sólo sería arruinar un buen momento si se dejaba llevar por la ansiedad y el sentido del deber. ¿Qué podría pasar si echaba una cana al aire por aquella ocasión? Absolutamente todo: por un simple descuido podían suceder los peores de los acontecimientos, incluso todo podría finalizar en tragedia, lo sabía perfectamente, había crecido aprendiendo esa lección de todas las maneras posibles. No podía ni debía descuidarse. No, no debería de estar allí. Su sentido común se lo dictaba una y otra vez, se lo gritaba con desesperación. Pero la zorra de nueve colas no podía hacer otra cosa más que acallarla en su mente y llevar aquel juego hasta sus últimas consecuencias, hasta descubrir lo que habría al final del camino cuando todo finalizara. ¿Su compañero valía la pena tal postura despreocupada por su parte? No podía saberlo, tal vez sí, tal vez no... Pero eso era lo que más ansiaba saber: Quién era Lancer en realidad, y qué era lo que podía ofrecer; qué era lo que buscaba de ella. Y, de presentarse el caso, demostrarle que con ella se había topado con un muro insondable y totalmente suicida de escalar.
Y todo eso lo haría sin usar ni una sola de sus habilidades, dejando que fuera el tiempo y la rutina, y sólo eso, la que le llevara a descubrir el enigma. Porque, aun si no lo aparentara y aunque no debería de ser así, la zorra era una total adicta a la adrenalida, casi tanto como a la tecnología.
-Dejaré que seas tú quien la busque si logras convencerme de ello -replicó con un toque coqueto al tiempo que, intencionadamente, hacia que una de sus colas blancas y sedosas rozaran el costado del contrario con suma sutileza. Después de ello devolvió el contacto con la mano ajena y permitió que la condujera hacia las escaleras mecánicas mientras escuchaba con atención los planes que su compañero tenía ideados para aquella tarde. Como buena amante de la tecnología humana, a Ahri le encantaban los juegos, sobre todo aquellos que tuvieran que ver con competir o matar. De esta manera podía mantenerse en forma al tiempo que mantenía temporalmente una "sana" rivalidad con el contrario. Mejor lugar del que había pensado Lancer para llevarla a una cita no podía haber salvo, quizá, una tienda de artículos electrónicos. Pero a corto plazo eso podía resultar sumamente contradictorio. Mejor idea era la de los videojuegos, definitivamente. La del helado tambien estaba muy bien y eso le hizo ver cuando giró su rostro para observarle con una sonrisa un tanto ilusionada- ¿Dieta, dices? Esa palabra y yo no nos llevamos del todo. Tengo buena condición física y hago bastante ejercicio -y eso era cierto, tener que seguirle el paso al Señor Leone todo el santo día no era para nada sencillo. Eso, sumándole también a su propio entrenamiento impuesto voluntariamente- así que el peso no es algo que a mí me preocupe en lo más mínimo. No tiendo a descuidarme, pero no por ello dejo de consentirme. Además, ¿qué zorro que se considere digno de serlo podría consentir la idea de comer vegetales en lugar de la carne reglamentaria? -asintió, totalmente convencida de lo que decía antes de soltarle la mano y adelantarle unos cuantos pasos una vez que dejaron las escaleras atrás y se encontraron en piso seguro. Se plantó frente a él y comenzó a andar hacia atrás en tanto que se acercaban a su primer destino, observándole con suma atención al tiempo que un brillo totalmente juguetón aparecía en sus ambarinos ojos.
Sus ademanes inconscientemente seductores atrajeron la atención de un par de jóvenes que comenzaron a comérsela con la mirada, cosa que ella sintió y no pudo evitar alzar el rostro para dirigirles una fría mirada de curiosidad. Siempre sucedía lo mismo allá a donde fuera, y era una situación que más que divertirle, terminaba por sacarle del quicio. Era tan normal en su rutina que ya había aprendido a ignorarles, pero existían ciertas y escasas ocasiones, como esa, en las que no podía evitar presentirlo. Al fin y al cabo era un ser espiritual y la sensibilidad y empatía eras unas de sus habilidades, por más que tratase de renegar de ellas. Al final la joven Amattore prefirió pasar por alto el detalle y centrarse una vez más en su acompañante, quien sí resultaba de su interés, pero las miradas libidinosas de los dos hombres aún seguían puestas en ella, casi desnudándola con estas.
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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Lancer el Dom Ene 18, 2015 4:43 am

Sólo porque soy yo...


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“¿Dieta, dices? Esa palabra y yo no nos llevamos del todo. Tengo buena condición física y hago bastante ejercicio” ¡Ay!, me enamoras. ¡Me enamoras! Muchas nenas me dicen que prefieren comer algo liviano, que el helado rompe la dieta y que, muchos bla bla ba que nunca llegó a oír. Me entra por un oído y me sale por el otro. Así soy yo. Entonces, podrás saber que sólo me quedé con la parte en la que dices que tienes buena condición física. Eso se nota a una legua, baby, incluso te miré de arriba a abajo, de lado a lado… Me falta profundizar, ¿sabes? “…así que el peso no es algo que a mí me preocupe en lo más mínimo. No tiendo a descuidarme, pero no por ello dejo de consentirme. Además, ¿qué zorro que se considere digno de serlo podría consentir la idea de comer vegetales en lugar de la carne reglamentaria” Ladeé el rostro, como si hablarás en chino básico, me he perdido todo porque solamente observé en como abrías y cerrabas la boca, con ganas de morderte los labios y no soltarlos. ¿Qué? Tengo hambre.

Las escaleras nos subieron al piso de arriba, entonces noté, a los niños arrastrar a sus madres mientras ellas tenían unas bolsas sacadas de las mejores tiendas de ropa. Malditas compradoras compulsivas, nunca cambian. Pero, por mi parte, oía a los juegos llamarme, ya decirlo voz alta, es testificar locura… O al menos una parte de ella sin embargo, yo no soy loco, sólo guapo. ¿O miento?, sólo tenéis que mirarme de cerca. Mi sonrisita de egocéntrico, mis actitudes superficiales y ése aire brillante que se esparce por todo lo alto. Un David de Miguel Ángel andante. ¿No es prueba suficiente?, bueno estudié en Ucrania, y soy mercenario a tiempo completo. ¿Más?, cabellos azabaches, y sí me lo preguntan, huele a manzanilla gracias a L’oreal Paris. Porque yo lo valgo, ¿vale? Y cuando sonrío, una cegadora dentadura expone el dentífrico que uso: Colgate. La marca número uno recomendada por mi odontóloga…  Sí, mi odontóloga, ésa preciosa pelirroja que… Mejor escatimar en detalles. Un completo encanto. ¿Tú que opinas?

Viré un momento hacía unos pillos que te miraban bizcos el culo, ¿o las tetas? ¡Yo que sé! Sólo sé que no te pueden mirar porque ahora estás conmigo. Odio que hagan eso, ¿no ven que estás con un macho que se respeta y que puedo bajarles los dientes de un puñetazo? Se me antojo arrancarles el colón, hacer que lo engullan y lo mastiquen hasta que les duela la mandíbula. Torcí los labios, nunca sentí celos por nadie, man, pero marcar territorio nunca está de más. Así, lo que fue una inocente tomada de mano, se transformó en una atrevida tomadura de cintura, agarrándote como un potro atropellado, por lo que te apegas a mi fornido cuerpo de matón sin evitarlo; A ellos los miré con una cara de loco que ni te cuento y después desviaron el rostro como putos. Que os den. Lamí mis labios como si no hubiera pasado nada, y agaché un poquito la cabeza al ser más alto por unos centímetros. Ahora que lo noto: Somos sensuales, tenemos el mismo color de ojos, nos gusta el cortejo. Parecemos hermanos y la verdad, a mí se me antoja hacer incesto contigo.

Suavicé mis facciones, sonriendo fresco como lechuga al entrar a la sala de videojuegos. Muchos niños disfrutaban y competían en los autos de carreras. Yo sólo miré fijamente, la alfombra de baile, solitaria y esperando por nosotros. Te llevé ansioso, inquieto, ¡vamos a bailar! Aunque quería ver como movías ésa estrecha cintura de zorra, en el fondo sé muy bien que me vas a cachondear—. La damita tendrá el honor de elegir la canción —canté entusiasta, como si me hubiera tomado muchas botellas de Gatored o Red Bull —dicen que te da alas, pero a mí nunca me las dio, son unos estafadores—. Hice sonar mi cuello, me estiré y troté en el lugar para entrar en calor.

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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

Mensaje por Ahri Amattore el Lun Nov 09, 2015 12:06 am

La zorra abrió ligeramente los ojos con asombro por aquel repentino agarrar a su cintura realizado por el contrario; como si quisiera proclamar abiertamente que ella era de la pertenencia ajena. Enarcó ligeramente la ceja con incredulidad, mirando primero a su acompañante y después hacia los chicos que no hacía mucho la habían estado acosando con la mirada. Ahora los sujetos miraban a todos lados menos hacia donde la pareja se encontraba, lo cual a la Amattore le causó interés esta inaudita reacción por parte de los sujetos en cuestión. Su ceño se frunció parcialmente y, presintiendo que Lancer sería el culpable de aquella conducta, volvió a centrar su atención en el susodicho sin haberse percatado que el otro había inclinado su cabeza unos cuantos centímetros para estar a la par de la pelinegra, lo que provocó que aquel movimiento por parte de ella tuviera como resultado que ambos rostros estuvieran a escasos centímetros. Por unos instantes la zorra de nueve colas no pudo desviar la mirada de aquellos cautivantes ojos ambarinos, tan parecidos a los de ella, rindiéndose involuntariamente ante él. Pero no faltó mucho para que al fin fuera consciente de la cercanía y así finalmente virar su propio rostro hacia el lado contrario de donde estaba el de su compañero. Aún así no había pasado por alto aquella expresión de niño bueno que en el fondo esconde regocijo por alguna travesura oculta, hecho más que suficiente para corroborar lo que ella había temido. ¿Cómo se sentía al respecto? No sabría decirlo con exactitud, por una parte satisfecha y halagada, por otra incómoda al no estar acostumbrada a esa clase de situaciones. Ella era más que autosuficiente para saber cuidarse así misma y a los demás.
Pero todo aquello quedó en un segundo plano en la mente de Ahri Amattore una vez que cruzaron el umbral de aquel recinto tecnológico tan atractivo y que prometía un sin fin de horas de diversión: la zona destinada a los videojuegos. Sus ojos dorados se iluminaron ante la expectativa. Si por ella fuera, probaría todos y cada uno de los juegos allí dispuestos, embelesada ante la magnífica atmósfera de sana competencia entre los usuarios de las máquinas electrónicas. En su mayoría eran niños, ¿pero quién decía que un par de adultos jóvenes no podían disfrutar del goce de estar allí? Al menos en ese sentido la espiritual no se sentía rídicula sino todo lo contrario, se encontraba totalmente en su elemento.
Cuando al fin descubrió cuál sería el primer juego en el que participarían, volteó a ver al pelinegro con una sonrisa pícara y a la vez arrebatadora en sus labios rojizos.
-¿Estás seguro de que eso es lo que deseas? En cuyo caso me veo en la necesidad de advertirte que no me es para nada ajeno moverme en una de estas máquinas; no la tendrás tan sencillo -sonrió aún más antes de acercarse a la pantalla y comenzar a buscar alguna melodía que resultara ser un buen reto para ambos contrincantes- Como estoy acostumbrada a seguir el ritmo a las piezas de música clásica, lo más justo sería seleccionar una con la que no esté familiarizada... -un par de colas de movían entorno a ella, demostrando su impaciencia por comenzar ya con la competencia. Se detuvo en una en especial que se le hacía desconocido el título pero que le resultó llamativo- Creo que ya está. ¿Estás listo, Lancer? -la joven zorra se estiró, dejando apreciar un poco más sus para nada desdeñosas curvas ante este movimiento de pre-calentamiento. Se colocó sobre una de las plataformas y miró a su compañero- Espero que seas gentil conmigo -le guiñó el ojo de forma traviesa, infiriéndole así un posible doble sentido a sus palabras. Y una vez hecho esto, accionó el botón de iniciar, tornándose su expresión seria, totalmente concentrada ahora en el juego y en nada más.
Una vez que comenzó a sonar la música y los comandos aparecieron en la pantalla frente a sí, la zorra empezó a bailar y a mover los pies con ligereza, moviendo la cadera y las nueve colas al ritmo de la música, demostrando así su pericia en aquel juego y tipo de baile; con todas sus curvas amoldándose sutilmente ante el más mínimo movimiento. Pero en aquel momento para Ahri Amattore nada tenía importancia salvo competir contra su pareja y divertirse en el intento. Aunque, por supuesto, si ella resultaba victoriosa en aquella contienda sería un plus bastante bueno que añadir a su favor.


Canción:


Off: Me gustaría aclarar antes que sólo he jugado en una de esas cosas cuando era niña y en muy contadas ocasiones.... Y siempre fui un asco xD! De hecho me da vergüenza de sólo imaginarme a Ahri haciendo eso... pero well, así es la niña de alocada(? jajajaja Y no me queda nada más que añadir que un: ¡Lo siento por los siglos de demora! T3T
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Re: Sólo porque eres tú... [Lancer]

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