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If you want... ~ {Dante Zuegg}

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If you want... ~ {Dante Zuegg}

Mensaje por Odette Chrysomallis el Lun Ago 04, 2014 6:23 am

Había estado deseando realizar este viaje desde hacía tiempo, pero por falta de tiempo y trabajo excesivo, sumado a mi deber con la academia, lo hacía totalmente utópico e imposible. Ahora, gracias a una bendición de los dioses, podía pisar tierra griega con la maravillosa excusa del trabajo. Definitivamente aquella era una de las mejores sensaciones que podría experimentar uno en la vida. Amaba aquel país, estaba segura que formaba parte de mi alma y no importaba por cuántos otros lugares y culturas tuviera que pasar, siempre regresaría a este que siempre consideraría mi hogar, porque yo pertenecía allí. Además de todo, no realizaba esa travesía yo sola, contaba con la compañía de Dante y aunque la idea de nuestro compromiso aún me mareaba, estaba segura que podría disfrutar aquel tiempo a su lado. ¿De qué otra manera, si no, le hubiese invitado? Deseaba que conociera aquello que me hacía tan feliz, todos esos ricones en los que crecí y viví las mejores de las aventuras en compañía de mi hermano; mostrarle la magia de Grecia y poder hacerle parte de la misma. Tenía que admitir que esos pensamientos, proveniendo de mí, daban bastante miedo... incluso yo me asustaba con la idea, pero no por ello lo dejaría de poner en práctica. Las cosas ya estaban hechas y estaba segura que podríamos pasar unos gratos días en compañía del otro. Al menos eso esperaba.
Cambiando un poco el plan original, decidí viajar un fin de semana antes para poder instalarnos directamente en la casa familiar, así Dante tendría dos días extras para aclimatarse antes de que yo tuviera que centrarme en mis obligaciones que me traían a Grecia en primer lugar. Incluso el podría quedarse con mi familia mientras yo estaba fuera trabajando, si es que no deseaba seguirme los pasos y tener que acoplarse a mi ajustado intinerario. De hecho me decantaba desde un principio por la opción de que él elegiría no tener que estar conmigo mientras modelaba, así que fue por ello que llegué a la conclusión de viajar con días de anticipación para así poder asegurarme que le dejaba cómodo y en buenas manos. Mis padres le tratarían como a la niña de sus ojos, por lo que eso no me tenía ni el más mínimo cuidado. 
Mis ojos se iluminaron cuando atravesamos las altas y majestuosas rejas que custodiaban la magnífica mansión al estilo clásico, esa que había sido mi hogar hasta que cumplí los quince años. Al fin estaba de regreso. El vehículo junto con el chofer que mi padre nos había enviado al aeropuerto para recibirnos, atravesó el largo sendero que conducía hasta la entrada principal de la edificación a una velocidad aceptable, cosa que agradecí en lo más profundo pues no deseaba esperar más tiempo para salir de allí y poder disfrutar plenamente de la sensación de estar una vez más en casa. No fui capaz de contenerme ni un segundo más, en cuanto el auto se detuvo frente a las escalinatas de mármol, bajé de este sin esperar a que nadie me abriera la puerta, corriendo sin un rumbo fijo para después extender los brazos y girar sobre mi propio eje, radiante de felicidad.
-¡Al fin! Hogar, dulce hogar -aspiré el aroma que expedía los rosales más próximos, los cuales ya estaban en flor, y después reí. Era mucho mejor de lo que hubiera pensado antes. Tras exteriorizar mi inmensa alegría por estar allí, volteé a ver al automóvil negro y sólo en ese momento recordé que Dante seguramente estaría esperando, por lo que igualmente corriendo regresé a donde estaba este, con una sonrisa jovial adornando mi rostro y con las mejillas suavemente sonrojadas- Te ayudaré a que te instales en una de las habitaciones para invitados -informé una vez que llegué a su lado, tomando mi bolso de mano mientras el chofer se dedicaba a bajar nuestro equipaje del maletero.
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Re: If you want... ~ {Dante Zuegg}

Mensaje por Dante Zuegg el Mar Ago 05, 2014 9:36 am

Ah… que semana mas cansada había tenido. Me obligué a adelantar todo el trabajo posible para poder tomarme días libres y así cumplir con lo dicho sobre acompañar a Odette a su tierra natal. Pensar en lo bien que lo pasaría bastaba para darme ánimos y poner mas empeño en mis obligaciones, sin disminuir ni un poco en la perfección que caracterizaban mis funciones dentro de la empresa. Lamentablemente nada es gratis en esta vida, y ésta vez el precio lo pagaron mis ojos a causa del tiempo que pasé frente al ordenador incluso a altas horas de la noche. En cuanto empecé a sentirlos demacrados me aseguré de usar gafas en tonalidades que fueran capaces de ocultar los estragos de las ajetreadas horas, pero ahora, en casa de la familia Chrysomallis, no podía permitirme ser irrespetuoso al usarlas dentro de la casa. Seguramente ellos no tendrían objeción alguna, pero en lo personal lo consideraba inapropiado en una situación formal como la que se daría al menos al arribar a la mansión.
Mi atención se vio atrapada por los elementos apreciables durante el trayecto y a descender del auto, ya en terreno de mi futura familia, ese interés se decantó por una añorada presencia, nada mas y nada menos que la de mi prometida. Al principio me sentí sorprendido ante la desenvoltura que la rubia lucía, y de ese instante de sorpresa pasé a quedar cautivado por el encanto natural que ahora podía apreciar con toda claridad en su persona. Sonreía como nunca, jamás le había visto tan entusiasta, tan ilusionada por los días que nos esperaban.  Agradecía el ser incluido en ese itinerario, pero seguro que eso ella ya lo sabía.

-Gracias. También necesitaré un tour por tu casa. No quisiera perderme entre los pasillos. – le dije al quitarme las gafas azuladas, cerrando momentáneamente los ojos para colocarme en su lugar las que usualmente usaba para trabajar. Ni hablar, no me quedaba mas que confiar en que todos fingirían no percatarse de la falla en mi rostro. Y bueno, a decir verdad no creía llegar a perderme, pero sí me apetecía un recorrido dirigido por Odette. Las maletas y el instalarme apropiadamente podían esperar, lo que me importaba y ansiaba era empezar a dedicar mi tiempo a ella, conocerla e impregnarme por poco que fuera de su historia.

Di un último vistazo al panorama que otorgaban los jardines adornados por abundantes rosas antes de enfocar con gusto a la dueña de mis mas intensos sentimientos y ofrecerle como buen caballero, el brazo para encaminarnos juntos a la entrada principal de la casa, como la pareja que todos creían que éramos. Afortunadamente ambos nos habíamos convertido en profesionales cuando de fingir se trataba, nadie sospecharía que el único lazo que nos mantenía unidos parecía ser únicamente el que nuestros familiares amarraron por la fuerza a nuestros meñiques. ¿Pero qué se le iba a hacer? Quería creer que mi presencia en Grecia marcaba un antes y un después, un cambio en nuestra obligada relación. Si durante esos días no conseguía descubrir en ella una pizca de aceptación… podría dar por hecho que la batalla sería mil veces mas difícil de lo que yo mismo creí en un inicio. ¡Pero la guerra recién comenzaba! Estaba mas que dispuesto a participar en la batalla campal. –Dime que no me enviarás a la habitación mas alejada de la tuya. Sería mucha crueldad. – en parte el comentario era broma, pero si en efecto esos eran sus planes… entonces dejaría de serlo. Sin embargo, tenía el presentimiento de que no sería el caso. Puede que fuesen erradas percepciones mías, pero el brillo en sus orbes parecía querer decirme algo y estaba seguro de que no era un rechazo lo que ellos guardaban para mi. Inconscientemente posé la mirada sobre ella mientras subíamos la escalinata que nos guiaba hacia un futuro indefinido, la necesidad de besar al menos su mejilla habitaba en mí. Dolía… pero de momento… las cosas debían permanecer tal cual…
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Re: If you want... ~ {Dante Zuegg}

Mensaje por Odette Chrysomallis el Mar Ago 05, 2014 10:59 pm

Mi alegría era tal que nadie en esos momentos podría ser capaz de menguar esta, incluído el hombre que tenía frente a mí y que fungía hoy en día como mi prometido. No tenía nada en contra suya, de hecho ya había descubierto que el hecho de que formara parte de mi vida diaria sólo había hecho que me diera cuenta que era la única persona lo suficientemente cercana a mí como para poder catalogarla como amigo. Era la situación del compromiso lo que provocaba que me pusiera tensa ante la idea, pero ni él ni yo teníamos la culpa de ello... y tenía que aprender a no echarle la culpa cuando sólo se trataba una víctima más de nuestras familias. Sí, lo vería de esa manera. Si dejaba de tenerle en la mira como mi eterno enemigo y, en cambio, me ponía a pensar en él como alguien más que compartía mi situación, podría darme cuenta que teníamos más cosas en común que en contra, así ya no tendría la guardia en alto todo el tiempo. Podía ser sumamente cansado en el transcurso.
El mayordomo salió de la mansión, abriendo las puertas de par en par, para recibirnos y ayudar al chofer con el equipaje. Después de saludarle brevemente con una sonrisa efusiva, y el de corresponder mi entusiasto tras años de no verme, al fin pude centrar completamente mi atención en Dante, quien en esos momentos me ofrecía su brazo. Sin pensarlo ni un segundo se lo acepté, no para seguir aquella finta forzada de perfecta pareja, sino porque realmente lo había hecho por impulso y porque quería. Volteé a verlo para sonreírle mientras le conducía escalinata arriba y de allí por el vestíbulo, dando por hecho que el mayordomo nos seguía de cerca con el equipaje.
-Claro, será sumamente divertido enseñarte toda la casa -me acerqué un poco a él, a manera de confidencialismo para que nadie más me pudiera escuchar a pesar de no haber nadie considerablemente cerca como para hacerlo- Incluidos todos aquellos escondrijos que Landro y yo usábamos de guarida y refugio, sobre todo cuando hacíamos alguna travesura y nuestros padres nos buscaban -reí, viniendo a mí un momento en especial con mi hermano que siempre atesoraba por ser uno de los recuerdos más importantes de mi infancia. Sí, definitivamente aquella edificación tendría mucho de qué hablar de nosotros si tuviera la capacidad de hablar. Me detuve una vez que subimos la escalera principal que conducía al primer piso y volteé a verle con el ceño fruncido ante su último comentario, el cual me recordó mi condición como su pareja. Le solté- Me encuentro sumamente feliz por estar de regreso a mi país natal, así que no presiones -después sonreí como si nada, con la alegría acudiendo de nueva cuenta a mi rostro sin proponérmelo- aunque mi madre aseguró que te asignarían la habitación contigua a la mía. ¡Ven, yo te muestro! -le tomé de la mano inconscientemente y tiré de él, emocionada, para que siguiera el ritmo de mis pasos. Pasamos un par de puertas hasta que al fin me detuve frente a una, a nuestra mano izquierda, y que yo ya sabía perfectamente que sería esa su recámara mientras durara su estancia con nosotros. Abrí la puerta de par en par y sin esperar a alguna señal por su parte, le arrastré al interior de esta para después soltarle y disponerme a enseñarle todos los beneficios de esta, la cual ya estaba totalmente acondicionada para su uso. Me dirigí a una puerta más pequeña que la principal que se encontraba a lado derecho y la abrí para que pudiera atisbar su interior- Esta puerta conduce al cuarto de baño y este de aquí es el armario -abrí dos pequeñas puertas para que pudiera checar que lo que le decía no era mentira. Estaba completamente vacío, enteramente a su disposición. Corrí hacia el otro extremo de la estancia para abrir la puerta corrediza de vidrio y permitir que la fresca brisa entrara a la habitación y la impregnara con el hermoso aroma de las rosas. Las cortinas ondearon suavemente ante el viento. Salí a la terraza y abrí ambos brazos en un gesto de demostración- Este es el balcón, tienes vista al área sur de los jardines y... ¡Y mira! ¡Justo la fuente de los delfines está debajo! Se puede ver perfectamente desde aquí -me apoyé en el barandal de piedra y me asomé tanto por este que a punto estuve de perder el equilibrio y caerme- Todo esta justo como lo recordaba... ¡Ah! Y para finalizar... -volví a adentrarme en la estancia para acercarme a la última puerta dentro de esta que no le había enseñado. La abrí y la mantuve abierta para él. Al otro lado estaba otra habitación casi igual de grande que en la que ahora nos encontrábamos, sólo que decorada de manera más femenina- nuestras habitaciones están comunicadas por esta puerta, si se te llega a ofrecer algo, no dudes en pedírmelo. Aunque te advierto que por las noches le pondré el seguro de mi lado -le dediqué una mirada de velada advertencia antes de volver a cerrar y acercarme a él, ya más relajada tras tanto entusiasmo demostrado en tan poco tiempo- ¿Y bien? ¿Te gusta? -me detuve frente a él y le miré a la expectativa, realmente esperando que exteriorizara su opinión ya fuera esta positiva o no. Terminé de recorrer la escasa distancia que nos separaba y me puse ligeramente de puntitas para poder estirar las manos hacia su rostro y retirarle con suma suavidad los anteojos que parcialmente protegían sus ojos demacrados. Sabía del sacrificio que había tenido que hacer para poder estar en esos momentos allí, cosa que no tenía él idea de cuánto le agradecía. Pasé con suavidad la yema de mi pulgar por sus ojeras y le miré con ternura- Muchas gracias por todo tu esfuerzo, debió ser muy difícil para ti... -me acerqué un poco más y rocé por un breve lapso de tiempo su mejilla con mis labios, demostrándole un poco con ese beso lo feliz que me hacía tenerle allí para compartirle aquel momento de dicha para mí; aunque lamentaba enormemente ser egoísta...- En serio, muchas, muchas gracias -musité cerca de su oído y me separé para mirarle- De un momento a otro traerán tu equipaje; me encargaré de que nadie te moleste en lo que resta del día para que puedas descansar como es debido. Así que me retiro, no quiero causarte más problemas por mi causa... -un amago de sonrisa apareció en mis labios antes de dar la media vuelta y comenzar a caminar hacia la puerta que conducía a mi habitación.
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Re: If you want... ~ {Dante Zuegg}

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